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Semana 40 de embarazo – Preparados para los últimos días

Cuando estés llegando a la semana 40 de embarazo quiere decir que estás en la recta final. Esto implica que no queda nada para conocerle la cara a tu bebé, quizá haya nacido ya y si no, lo hará en los próximos días. En la semana 40 de embarazo el bebé ya tiene una altura y un peso perfecto para salir, la altura suele oscilar entre los 48 y los 51 centímetros y el peso promedio es de unos 3,5 kilos.

Sin embargo, esto son promedios, hay bebés que pesan y miden más o menos, todo depende de una serie de factores entre ellos los hereditarios. También es probable alejarse de las 40 semanas, sobre todo las mamás primerizas, y cuánto más pase el bebé semana 40 de embarazo, puede que unos días o quizá hasta 2 semanas, más peso va a coger nuestro bebé obviamente.

Cuando nace el bebé, está estipulado en la semana 40 de embarazo, el aspecto de este es de color amoratado, quizá tirando a rosáceo o a amarillento. La piel del bebé aparece cubierta de la vernix cerosa, algunos restos de sangre y de lanugo… Los altos niveles hormonales hacen que sus genitales aparezcan algo hinchados, es normal. Este es, sin duda, uno de los momentos más mágicos que existen. Tal vez la cabeza la tengo algo deformada por el parto, al atravesar el canal, pero es de lo más normal, no tenemos que preocuparnos porque poco a poco la cabeza de tu bebé irá tomando la forma definitiva. En la semana 40 de embarazo tu bebé ya tendrá incluso pelito y uñas largas.

40 semanas de embarazo síntomas

Una vez transcurridas las 40 semanas el embarazo semana tras semana en un principio ha llegado a su fin, si es que no has dado a luz ya. Después de 9 meses de dulce espera ha llegado el momento, la semana con la que hemos estado soñando, la semana 40 de embarazo. Por fin conocerás su carita!!! En la semana 40 de embarazo debes de estar muy atenta a cualquier síntoma de alerta de que estás de parto, lo normal es que sientas cada vez más contracciones.

Estarás de parto si las contracciones son rítmicas, cada 5 minutos y se mantienen así regularmente una hora, bajando la frecuencia a 4 minutos la siguientes 2 horas, y así sucesivamente. Las contracciones son la manera en la que tu cuerpo se prepara para el nacimiento de tu bebé, el útero es un músculo, y como tal, tiene una fase de contracción y otra de relajación. Al contraerse, se produce presión en la parte superior de tu útero que se extiende hacia todo el órgano para empujar al bebé hacia el canal cervical. La señal más clara de que estás experimentando una contracción es el endurecimiento de tu abdomen, si son contracciones de parto inminente lo normal es que vengan acompañadas también de dolor.

Semana 40 de embarazo

También hay contracciones pero no persistentes, se les llama contracciones de falso parto, tienes que esperar todavía, este tipo de contracciones es posible que desaparezcan al descansar, cambiar de posición o tomar suficiente agua, ya que puede ser una señal de que estás deshidratada. Para distinguir unas contracciones de falso parto o también llamadas de práctica de unas contracciones verdaderas es donde se sitúan, las contracciones de práctica se sitúan en la zona baja del vientre mientras que las contracciones verdaderas son más hacia la espalda.

Es habitual en las embarazadas tener cólicos en la semana 40 de embarazo, en realidad son contracciones, empiezan como un cólico menstrual que va aumentando en intensidad, es fuerte, pero no es nada que no podamos soportar, suelen durar poco tiempo, aunque cada vez la tenemos cada menos tiempo. Si las contracciones no son muy seguidas pero notas un dolor muy fuerte se aconseja acudir también a urgencias. Uno de los síntomas más notorios y que marcan que estás de parto es el sangrado mayor o igual a una regla y la rotura de la bolsa o saco amniótico, sin lugar a dudas, estás de parto, aunque no inminente puedes estar incluso más de 20 hora desde que rompes aguas hasta que das a luz a tu bebé.. En ocasiones, la rotura del saco amniótico no debería de implicar una salida de líquido abundante. A veces, la rotura es una fisura y la pérdida de líquido se produce en pequeñas cantidades. De todas maneras cuando esto suceda debes acudir a urgencias de la maternidad porque ha llegado el momento que llevas 9 meses esperando, estás de parto por fin.

Sangrado en la semana 40 de embarazo

En la semana 40 de embarazo tu cuerpo empieza a prepararse para el tan esperado parto. El cuello uterino empieza a ablandarse y disiparse, a esto se le llama maduración del cuello uterino. El bebé también asume una posición cómoda en el vientre, con la finalidad de facilitar el parto fácil. La cabeza del bebé baja a la altura de la pelvis, cerca del cuello del cérvix. Este movimiento puede desencadenar un “espectáculo sangriento”. Manchas de sangre se producen cuando el tapón de moco cerca del cuello uterino se abre. Este tapón se forma en el inicio del embarazo para prevenir cualquier infección en el interior del cuello del útero.

A medida que el tapón de moco se rompe, puede causar que se filtre un poco del líquido. Esto incluye el líquido amniótico y la sangre junto con el moco. Las manchas de la sangre son generalmente de un color rosa o también pueden ser de un color marrón. Por lo que no debemos de preocuparnos, es normal. También se puede romper aguas justo en este momento.
El sangrado durante la semana 40 de embarazo se debe principalmente a la expulsión del tapón mucoso. Una vez que esto ocurra tienes que comentárselo a tu ginecólogo.

Otro motivo que también puede contribuir para el sangrado durante la semana 40 de embarazo es un daño al cuello uterino. Esto sucede sobre todo durante el examen del cuello uterino por su gineco-obstetra. Si usted se encuentra más allá de su fecha estimada del parto, su ginecólogo puede pedir un examen del cuello uterino regular para comprobar si está maduro o no. Esto puede causar el raspado de tejido del cuello uterino, lo cual puede causar un sangrado leve, tampoco debemos de preocuparnos, simplemente se lo comentaremos a nuestro ginecólogo.
Sin embargo, si su sangrado es fuerte y no muestra ninguna señal de detenerse, entonces es imprescindible que usted consulte a su ginecólogo de inmediato, ir por urgencias si es necesario. Podría estar pasando algo serio relacionado con usted o su bebé. Del mismo modo, cualquier dolor anormal o anomalía también debe de ser consultado con nuestro ginecólogo. Nos quedaremos más seguros y podremos evitar posibles riesgos.

Dolor de cabeza en la semana 40 de embarazo.

La semana 40 de embarazo se caracteriza por la presencia de mucha ansiedad pero también por mucha felicidad, los nervios están a flor de piel, va a llegar el momento que llevamos meses esperando. Estamos deseando que nuestro bebé nazca para poder conocerlo y darle miles de caricias, pero también es verdad que el miedo se incrementa, sobre todo las primerizas, que no sabemos lo que se nos viene encima ni el posible dolor que nos va a ocasionar el parto. En tanto en el cuerpo de la madre, una serie de cambios la preparan para el momento del parto.

Alrededor de quince días antes de la fecha prevista de parto, comienza la etapa del preparto. Esta etapa se caracteriza por la presencia de contracciones irregulares, sin dolor, que van madurando el cuello uterino. Las mamas se endurecen, se hinchan y comienzan a perder cada vez más calostro (el primer alimento del bebé). Otros síntomas que pueden aparecer es el dolor de cabeza, si es ligero no debemos de preocuparnos pero si el dolor es continuo y persistente debemos de notificárselo a nuestro ginecólogo, al igual que si padecemos dolor de cabeza acompañado de visión borrosa, dificultad al hablar o pérdida de sensibilidad.

La semana 40 de embarazo y el parto

También es conveniente que acudas al médico en el caso de tener otros síntomas como si notas que tu bebé se está moviendo menos o quizá patalea menos de lo habitual, una vez que las patadas y movimientos empiecen a hacerse con frecuencia, si va a menos tenemos que consultarle a nuestro médico porque quizá nos ponga en lo monitores para mirar los movimientos y el corazón del bebé o quizá nos mande contar las patadas, él nos dará las instrucciones específicas sobre cómo hacerlo.

También deberemos llamar al ginecólogo y consultarle si tenemos dolores o molestias abdominales severas y persistentes. Otro síntoma de alerta es si notamos un cambio en el flujo vaginal, si se vuelve más acuoso, mucoso o sanguinolento, esto es normal a partir de la semana 37 e indica que te pondrás de parto, así que no te apresures a agobiarte, hay que estas lo más relajados posible. También es complicado si notas que te arde al orinar, o si por el contrario no orinas nada. Si tienes vómitos persistentes acompañados de fiebre, en este caso consulta con el médico cuanto antes.

Si por el contrario tienes 40 semanas de embarazo sin síntomas no te apresures, no pasa nada, el bebé tarda un poco más, incluso puede retrasarse 2 semanas, sobre todo en embarazadas primerizas. Hay madres que llegan a las 40 semanas de embarazo sin contracciones pero enseguida le llegan, solo hay que esperar, no hay una fecha exacta, sino aproximada, salir de cuentas no quiere decir que vayas a dar a luz.

Incluso hay embarazadas que están en la semana 42 y no tienen contracciones, esto supone entre el 5 y el 19% de las embarazadas, siendo más normal en las embarazadas primerizas como ya he dicho antes. Es evidente que esta situación que es conocida por embarazo prolongado supone un estrés para la embarazada y la gente de su alrededor. Es muy importante que tengas claro que esta situación es normal que se produzca. Y ¿qué pasa en la semana 40 de embarazo?, pues que a veces se da a luz y a veces no. Lo más normal es dar a luz sobre esa fecha pero hay embarazadas que también se les adelanta y dan a luz en la semana 37, ya que en esta semana el bebé ya está encajado para el parto. A partir de la semana 42 los médicos suelen provocar el parto, ya que así evitan posibles riesgos a tu bebé.

¿Puedo tener relaciones en la semana 40 de embarazo?

Durante las últimas semanas de embarazo es normal que disminuya la frecuencia de las relaciones sexuales debido sobre todo a las molestias físicas de la madre, es normal que estemos más incómodas, la barriga es muy grande ya y tenemos las piernas hinchadas, también se notan los nervios de última hora y la ansiedad que nos provoca la hora del parto, le estaremos dando vueltas a la cabeza de cómo será, si todo saldrá bien…pero es importante tener en cuenta que cuando pasan 40 semanas de embarazo y nada, es decir no notamos síntomas de dar a luz , mantener relaciones sexuales es muy beneficioso, ya que ayudamos a ablandar el cuello del útero, lo cual facilitará el trabajo del parto y aliviará el dolor. Esto es debido a dos causas fundamentales:

• La actividad sexual estimula mecánicamente el cuello del útero, de modo natural y agradable, favoreciendo su dilatación. El sexo puede servir de esta manera para ejercitar los músculos pélvicos, manteniéndolos fuertes y flexibles.

• Además, el semen contiene cierta cantidad de prostaglandina, sustancia que puede favorecer la contracción del útero.

Por este motivo es importante cuando estés en las últimas semanas y no veas síntomas, mantener relaciones sexuales con frecuencia. También es muy importante pasear, ya que el balanceo pélvico favorece también favorece el ablandamiento del cuello del útero. Otro consejo para inducir naturalmente al parto es la estimulación de los pezones.

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