Semana 36 de embarazo – Mira todo lo que sucede en el útero!

La semana 36 de embarazo representa la última fase de embarazo en la mujer, esa recta final en la que muchas personas se preguntan sobre la semana 36 de embarazo cuantos meses son, y en concreto, si estás atravesando este periodo eres consciente de que entras en el noveno mes de gestación.

Estas cuentas se calculan desde el momento en la que la mujer tuvo la última menstruación y desde ese momento calcular 40 semanas de embarazo, lo cual no siempre acierta al 100%, ya que algunos casos que se conocen como partos prematuros, en los que el bebé decide salir de la barriga de su madre unos días o semanas antes de tiempo.

El parto en la semana 36 de embarazo

Concretamente es en esta semana 36 de embarazo la que se considera como fecha en la que el bebé en caso de nacer se le declararía en estado prematuro. En el artículo se muestra una amplia información de especial interés para los futuros padres de la criatura, en especial, una información que le servirá de primera mano a la mujer, en este caso, para que pueda comprobar y experimentar que es lo que pasa durante la semana 36 de embarazo.

La mujer va a observar una serie de cambio en la semana 36 de embarazo, unos cambios tanto a nivel físico como psíquico, cambios evidentes a la vista como son el aumento de peso, cambios en los que las posibilidades de movimientos se ven reducidas considerablemente con respecto a semanas atrás, una serie de síntomas que muchos de ellos ya han sido sufridos por la mujer embarazada, pero que en esta semana se pueden ver notablemente incrementados en la semana 36 de embarazo, como por ejemplo el flujo en la semana 36 de embarazo, diarrea en la semana 36 de embarazo y cólicos en la semana 36 de embarazo.

La semana 36 de embarazo se caracteriza por ser un periodo en el que el espacio en la que se va desarrollando el bebé se ve reducido con el paso de los días debido a que el bebé inevitablemente va creciendo en el interior del útero y se va preparando para encajarse en el cuello del útero para en poco tiempo llegar al final del embarazo y sea recibido por el mundo exterior.

Semana 36 de embarazo síntomas:

La semana 36 de embarazo es un periodo final en la que la mujer sufre los últimos malestares que ha llevado a cuesta durante todas las semanas previas, con mayor o menor medida, en su periodo de gestación.

Algunos de los síntomas característicos de la semana 36 de embarazo son los siguientes:

1. Espalda arqueada y con síntomas de dolor: es una semana en la que estos síntomas dolorosos se acentúan en la mujer embarazada, debido a que el bebé va cogiendo tamaño y peso que soporta la madre durante todo el día. Es conveniente descansar cómodamente, no queriendo decir ello, en hacer una vida sedentaria, si no que a base de movimientos y ejercicios específicos, que seguramente se hayan practicado en cursos de preparación al parto, estos dolores típicos puedan verse por lo menos algo aliviados durante estos días.

2. Sensación de cansancio y algunos problemas para dormir: el estado de alteración hormonal influye de lleno en nuestros periodos de descanso y sueño. Además el importante tamaño que ha ido adquiriendo la barriga de la mujer en las últimas semanas hacen que no encontremos posiciones demasiado cómodas y seguras para la mujer y el bebé.

3. Las contracciones: las contracciones en la semana 36 de embarazo son muy comunes, no por ello tiene que haber una preocupación excesiva que indique que el bebé está en camino. Son dolores muy molestos y dolorosos, a veces de manera punzante. Es muy normal que en la semana 36 de embarazo contracciones varias aparezcan sobre todo a última hora del día, que debido al movimiento de la madre y el bebé y de la actividad que hay realizado la madre, puedas aparecer síntomas de cansancio que puedan acentuar las contracciones.

Estás contracciones son debidas a un acortamiento del cuello del útero, ya que ya es un periodo en el que la tensión interna de los órganos, músculos y ligamentos es evidente, y más cuando el bebé todavía está desarrollándose en su interior.

4. Diarrea y/o estreñimiento: por lo general lo más común en las mujeres embarazadas son los episodios de estreñimiento, pero también se debe saber que existen muchos casos de mujeres que sufren de periodos de diarrea semanas antes de dar a luz. Lo normal al sufrir diarreas en la semana 36 de embarazo es que vayan acompañados de otros síntomas como las náuseas, ganas de vomitar, abdomen en estado de hinchazón, y dolores abdominales. Si la diarrea persiste durante más de un día acudir inmediatamente al médico ya que puedes estas sufriendo una deshidratación nada aconsejable para la mujer ni para el bebé.

5. El flujo vaginal aumenta: el flujo en la semana 36 de embarazo es un síntoma claro de este periodo cercano al fin de la gestación. El flujo vaginal aumenta. La mujer debe estar tranquila, ya que muchas veces se piensa que se ha roto aguas. La diferencia entre el líquido amniótico y el flujo vaginal reside en el color y aspecto de los mismos, transparente y en estado acuoso en el líquido amniótico, de color blanquecino y con aspecto más mucoso en el flujo vaginal.

6. Los cólicos en la semana 36 de embarazo también son síntomas muy comunes en la mujer embarazada. Estos cólicos son conocidos como los fuertes dolores que sufre la mujer en la zona de su bajo vientre, que se extienden hasta las ingles. Se caracterizan por presentarse en periodos intermitentes y pasan de repente.

Semana 36 de embarazo

Han pasado 36 semanas de embarazo y tu cuerpo ha aumentado de peso entre 8 y 10 kg, sentirás que tus extremidades inferiores como pies y manos comienzan a hincharse debido a la retención de líquidos. En la semana 36 de embarazo tu abdomen se vuelve más rígido debido a las contracciones de Braxton Hicks que en realidad son unas falsas contracciones que buscan preparar el útero para el momento del parto. De todos modos si se dan en períodos de menos de 5 minutos durante un tiempo prolongado, lo más recomendable es que acudas al ginecólogo de forma inmediata para prevenir enfermedades que se puedan presentar en el cuello del útero.

En la semana 36 de embarazo tu apetito ha disminuido respecto a días anteriores ya que tu hijo conforme crece, ejerce mayor presión sobre tus órganos internos. Por este motivo se recomienda que modifiques grandes ingestas de comida de una sola vez por dosis más pequeñas distribuidas a lo largo del día. El tamaño de tu vientre ha aumentado y por lo tanto te sentirás pesada y con mayores dificultades para caminar.

Debido a la “posición cefálica” del feto (con la cabeza hacia el útero) tendrás más ganas de orinar que en días anteriores, ya que la presión del bebé sobre la vejiga será mayor. Tras 36 semanas de embarazo tu bebé ya está en la posición preparto y lo más probable es que no se mueva hasta que des a luz, por lo que seguramente sentirás menos movimientos en tu barriguita que en días anteriores.

Como indicamos anteriormente, en la semana 36 de embarazo se producirán hinchazones en las extremidades inferiores por motivo de la retención de líquidos característica en este periodo de gestación. Recuerda que dicha retención no va a disminuir por ingerir menos líquidos, al contrario, es recomendable que bebas dos litros de agua diarios para así poder limpiar los riñones y favorecer el movimiento intestinal.

Puedes sentir transcurridas 36 semanas de embarazo dificultades para respirar o sensación de ahogo. Esto es muy habitual y se produce por el aumento de tamaño del bebé que ejerce presión sobre las costillas y los pulmones. Si te preocupa que los problemas de respiración que padeces puedan afectar a tu hijo, puedes estar tranquila ya que el bebé recibirá suficiente oxígeno a través del líquido amniótico y el cordón umbilical.

Transcurridas 36 semanas de embarazo se acentuarán más los desórdenes de sueño que sufrías en días anteriores, con lo que es lógico que te sientas más cansada de lo normal. Esto en sí no es preocupante, aunque si el insomnio se extiende durante varios días debes acudir al hospital para analizar las causas.

Las hormonas de tu organismo durante la semana 36 de embarazo se encuentran en su punto álgido, esta es la principal causa por la que puedes padecer episodios de euforia junto con otros de depresión. Estos cambios repentinos de carácter se denominan “inestabilidad emocional” y puede provocar incomodidades en tu bebé, por lo que debemos evitar actividades o rutinas con carga alta de estrés por otras más suaves y tranquilas.

Estos síntomas son los más comunes tras 36 semanas de embarazo pero pueden variar considerablemente en función de cada mamá y de cómo se desarrolle tu periodo de gestación. Por norma general las mujeres más jóvenes tendrán mayor resistencia al cansancio y a los cambios de humor que mujeres con edad más avanzada. Existen más síntomas que puedes llegar a desarrollar como son: ardor al orinar, problemas en la circulación, picazón o terrores nocturnos entre otros.

Cambios en el feto en la semana 36 de embarazo:

El feto ha crecido y se ha desarrollado en las últimas semanas de manera considerable dentro del útero de la madre. Las posibilidades de movimiento cada vez se van viendo reducidas con lo cual está preparado para encajarse en el cuello del útero para pasar las últimas semanas. Normalmente la posición que adopta es la conocida posición cefálica, la cual es la posición que se caracteriza por presentar al bebé de manera que lo primero que sale al exterior en el momento del parto es su cabeza, facilitándolo considerablemente.

El tamaño del feto en la semana 36 de embarazo es de unos 47 centímetros y puede llegar a pesar unos 2,7 kilos. Existen algunos cambios físicos que pueden observarse como una piel de tonos más rosados, que se mezclan con unos tonos blanquecinos propios de la película de grasa que va envolviendo al feto para proporcionarle un extra de deslizamiento durante el momento del parto.

En esta semana 36 de embarazo el feto todavía es considerado de estado prematuro, pero una vez terminada esta semana y entra en el periodo de las semana 37 a la 40, ya en considerado bebé. En esta semana 36 de embarazo el feto comienza a recibir por parte de su madre una serie de anticuerpos con los que el feto puede empezar a inmunizarse frente a algunos tipos de enfermedades.

El feto está terminando de desarrollar sus innumerables conexiones celulares, las cuales le acompañarán durante toda su vida, a la vez que el desarrollo de sus órganos vitales, como es el caso de los pulmones, se afirma que en caso de parto prematuro, ya estarían dispuestos para funcionar en el exterior. Los huesos del esqueleto van terminándose de desarrollar, mostrándose más resistentes.
Cambios en la madre durante la semana 36 de embarazo:

La futura mamá en esta semana 36 de embarazo presenta cambios evidentes en cuanto a términos morfológicos como es términos más relacionados con sus estados de ánimo y preocupaciones varias que pueden surgir a medida que entramos en el último tramo del periodo de gestación.
La madre sufre un incremento de peso inevitable a la vez que crece y se desarrolla el bebé en su interior, es muy normal y casi probable que la madre haya adquirido unos 9 o 11 kilos de peso con respecto a su peso en estado normal. Una buena causa de este aumento de peso no se le debe achacar solamente al feto, ya que el líquido que retiene una mujer embarazada hace que su peso suba, es decir, el tamaño incrementado del útero, el líquido que normalmente acumulan las embarazadas en sus miembros inferiores hace que la báscula marque kilos de más.

Es importante destacar la presencia de las contracciones de Braxton Hicks, que son contracciones típicas en la semana 36 de embarazo pero que a diferencia de las otras, éstas no presentan síntomas de dolor alguno, eso sí, se manifiestan como endurecimientos de la zona abdominal de la mujer embarazada y pueden llegar a presentar algún tipo de irregularidad en el mismo.

El cuello del útero se va reduciendo y seguirá su periodo de acortamiento a medida que el feto se va encajando más y más, en el momento en el que los cambios hormonales a los que se ve sometida la mujer hacen que la zona baja de la pelvis se vaya acomodando y preparando para el futuro parto. Es una semana bastante molesta para la madre, debido a factores hormonales como a factores como el aumento de peso, la reducción de las posibilidades de movimiento, etc.

Es muy normal encontrarnos con madres a las que en esta semana 36, sufran de alteraciones en su estado de ánimo, debido a preocupaciones sobre su estado pero sobre todo con el estado del bebé en este último periodo, los dolores de cabeza, cansancio, hacen mella en la mujer, pero es lo más normal que al menor síntoma raro o molesto salte el estado de alarma de la futura mamá deseosa de que llegue el fin del embarazo y poder ver la carita de su bebé.

Como vimos anteriormente, la semana 36 de embarazo será la última semana en la que el bebé se considera prematuro, pues a partir de la próxima ya se considera un bebé a término, o listo para nacer. En esta fase de gestación, lo más probable es que el feto se encuentre “posición cefálica”, aunque puede ser que todavía su cabecita no haya llegado a su útero. Si su posición en la semana 36 de embarazo es de “nalgas”, lo más probable es que el parto sea con cesárea ya que en este momento ya es muy difícil que tu bebé pueda cambiar de posición.

Tras 36 semanas de embarazo, tu hijo tendrá un peso aproximado de 2.5 kilogramos con un tamaño de 40 centímetros. Para hacernos una idea su tamaño sería similar a una lechuga aunque variará en función de cada proceso de gestación. Su madurez continuará desde la semana 36 de embarazo hasta el momento de su nacimiento, pero sus órganos, miembros y sentidos, estarán prácticamente desarrollado por lo que, en este punto su morfología será prácticamente la misma que la de un niño recién nacido.

El cráneo del bebé presenta un diseño muy útil para desplazarse a través del cuello del útero y la pelvis. En la semana 36 de embarazo su cabecita es “flexible”, es decir sus huesitos todavía no están unidos entre sí por lo que, de este modo evitamos daños al bebé y a la mamá en el momento de dar a luz. Estos huesos no se unirán hasta varias semanas después de nacer, por eso es una zona sumamente sensible en los niños recién nacidos que conviene tratar con mucha cautela.

Ya han transcurrido 36 semanas de embarazo y su piel tendrá un color rosado debido a la acumulación de grasa a través del cordón umbilical, esta grasa es un aislante muy eficaz para que mantenga su calor y no sufra cambios bruscos de temperatura.

En este punto todavía presenta el “lanugo”, un vello fino que cubre todo su cuerpo y que en los próximos días mudará por los bellos característicos que conocemos. En la semana 36 de embarazo, el bebé ya tiene una estructura corporal robusta ya que ha aumentado mucho de peso y de tamaño en el período de gestación.

En esta fase de gestación, el bebé comienza adquirir inmunidad frente a algunas enfermedades. Las defensas del bebé las transmite la mamá a través del cordón umbilical y la placenta. Estos anticuerpos que adquieren en el útero materno durarán en su organismo hasta la cuarta semana de vida, a partir de ese momento se los transmitirá la mamá a través de la leche materna.

Pruebas médicas de la mujer en la semana 36 de embarazo:

El seguimiento médico es constante durante todo el embarazo, pero es en el último trimestre en el que las visitas al médico se ven multiplicadas. Se acerca el momento final y comprobar el estado y desarrollo del bebé es primordial, y tranquilizará mucho a la futura madre. Las pruebas médicas características en este momento son las siguientes:
Se repiten pruebas como las de VIH, las pruebas de la Hepatitis C o sífilis, en el caso de que la mujer haya podido estar expuesta a algún tipo de situación peligrosa en los últimos meses.

Están son las pruebas y análisis médicos que debes llevar a cabo tras 36 semanas de embarazo:

Análisis de Sangre. En este período de gestación es recomendable realizar el llamado “Test O Sullivan” o Test de Glucosa. Consiste en un análisis de sangre previo, para posteriormente administrar por vía oral un jarabe dulce. Transcurrido una hora, se volverá a llevar a cabo el análisis para ver la respuesta de nuestro cuerpo ante los alimentos altos en glucosa.

  • Urocultivo. Comúnmente llamado análisis de orina. Esta prueba se realiza en ayunas con la primera orina de la mañana para descartar la presencia de bacterias o cualquier otro organismo en nuestro cuerpo.
  • Citología. La prueba consiste en introducir un espéculo para observar el cuello del útero y después tomar una muestra con un cepillo pequeño. La citología busca estudiar el cuello del útero materno con el fin de descartar enfermedades peligrosas como el cáncer.
  • Exudado. Examen muy importante una vez llegados a la semana 36 de embarazo. El médico realizará un exudado vaginal y anal con el fin de detectar la presencia en el organismo de la bacteria Estreptococo. Esta bacteria no es dañina para la mamá, pero podría contagiar al bebé en el momento del parto.

Las pruebas anteriores se deben complementar con otras como son: La exploración vaginal, la amnioscopia o la tensión entre otras. Cuantos más nos examinemos, mayor será la seguridad de que tu bebé nacerá sano y fuerte, por eso no hay que dejar de acudir al médico al menor síntoma que consideremos extraño o peligroso.

Se realizan pruebas de cultivo anal y vaginal para comprobar la aparición del Streptococo Agalictiae, no perjudicial para la madre pero si para el futuro bebé por el caso de producirle una infección.

Consejos para el bienestar de la mamá en la semana 36 de embarazo

Las 36 semanas de embarazo no han sido fáciles, imaginamos que tu cuerpo se siente cansado y con ganas de que llegue el momento de dar a luz. Debes evitar involucrarte en actividades que te produzcan nerviosismo o estrés, alivia tu carga diaria entre otras personas que deseen formar parte de este proceso.

Llegados a la semana 36 de embarazo, es importante que mantengas una dieta sana y equilibrada que se base en alimentos variados con altos niveles de vitaminas, proteínas e hidratos de carbono. No abuses de los dulces recuerda que los azúcares son calorías vacías que no aportan nutrientes al bebé. Por esto mismo motivo debes prestar especial atención a los antojos, aunque en ocasiones pueden ser incluso beneficiosos para aliviar el estrés, en grandes cantidades puede inducirte a un sobrepeso peligroso para tu salud.

Ten mucho cuidado con esos hábitos perjudiciales para la salud como son el tabaco o el alcohol ya que son tóxicos que pueden afectar terriblemente a tu bebé. Aunque no fumes, evita de la misma manera permanecer en lugares cerrados donde se acumule el humo del tabaco, ya que inhalar este humo te convierte en fumadora pasiva.

Debes ingerir aproximadamente 2 litros de líquidos al día, preferiblemente agua mineral o zumos naturales. Practica ejercicios suaves como caminar o nadar, el deporte moderado durante el embarazo te ayudará a mejorar la circulación sanguínea y a evitar el estrés.

A partir de la semana 36 de embarazo comienza el momento más delicado para ti, por lo que debes intentar descansar y dormir el mayor tiempo posible, ya que un correcto descanso conseguirá evitar desequilibrios y malestares en tu organismo. Realiza actividades de relax como darse un baño caliente o escuchar música suave, esto va a permitir liberar tu organismo de cortisona que es un tóxico natural que provoca el estrés.

Estás en la recta final, así que aprovecha estos días para disfrutar con tu familia y seres queridos, haz todo aquello que te gusta y prepárate para próximamente ser la mujer más feliz del mundo.